“Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios” (Marcos 10:27)
Nuestro Dios no solo es capaz de resolver problemas, sino también de transformar corazones, sanar heridas y obrar milagros. ¡Todo es posible para Dios!