“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” (Jeremías 29:11)
Padre celestial, conoces nuestros corazones y nuestras mentes, perdona nuestras faltas y errores, calma las inquietudes que nos agobian, permítenos vivir en constante oración y obediencia a tus mandatos, para recibir las bendiciones que nos has prometido y que anhelamos. Sabes que caminamos en tus sendas buscando tu respuesta sanadora, ayúdanos a practicar y ofrecer el perdón. Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo, tu Hijo, en cuyo nombre todo lo concedes. Amén.