Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe. (Gálatas 6:10)
A veces cometeremos errores, y cuando lo hagamos podemos agradecer a Dios por Su perdón, pero también tenemos que darnos cuenta de que muchas veces podemos ser la única evidencia de Dios que algunas personas ven. Señor, todos los días Tú me das la oportunidad para tender la mano, bendecir e influenciar a alguien más con Tu amor. Quiero vivir una vida de bendición para los demás, mostrándoles lo que significa vivir una vida centrada en Ti.