04 de Octubre: De Dónde Viene Mi Ayuda

Escucha:

Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra. (Salmos 121:1-2)

Piensa:

El Salmo 121 comienza con una pregunta hecha en el camino. Quien viajaba hacia Jerusalén debía atravesar terrenos difíciles, soportar el sol y pasar noches expuesto. Al levantar la vista hacia los montes, el peregrino no ignoraba los riesgos. Preguntaba de dónde vendría la ayuda que necesitaba para continuar.

La respuesta dirige su atención a Dios, creador de los cielos y la tierra. El socorro no depende de que el camino sea corto ni de que desaparezca cada peligro. El resto del salmo habla de un Dios que guarda, acompaña y no se duerme mientras su pueblo avanza.

También nosotros buscamos seguridad en cosas que podemos controlar: una cuenta con suficiente dinero, una agenda sin imprevistos o una respuesta médica favorable. Es responsable organizarnos, ahorrar, consultar a un profesional y aceptar la ayuda de otras personas. El problema aparece cuando creemos que alguno de esos recursos puede sostener por completo nuestra vida.

Alzar los ojos no significa desentenderse del camino. El peregrino sigue andando. Significa recordar, en medio del esfuerzo, que nuestra ayuda final no proviene únicamente de nuestra capacidad. Podemos pedirle a Dios fuerzas para el trayecto y, al mismo tiempo, recibir el apoyo concreto que pone cerca.

Si hoy tienes delante una subida que te preocupa, nómbrala. Luego mira el paso inmediato: la llamada que debes hacer, el descanso que necesitas o la decisión que no conviene tomar solo. Pide ayuda sin vergüenza. La fe no consiste en fingir que el camino es fácil, sino en saber a quién acudir mientras lo recorres.

Ora:

Señor, levanto mis ojos hacia ti porque reconozco que mis fuerzas y mis recursos son limitados. Acompáñame en el camino que tengo delante y muéstrame la ayuda que has puesto cerca. Dame prudencia para prepararme, humildad para pedir apoyo y confianza para avanzar sin imaginar que todo depende de mí. Guarda mis pasos y sostén también a quienes viajan a mi lado.

Deja un comentario