“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, Y en la casa de Jehová moraré por largos días” (Salmos 23:6)
Padre, gracias por tu bondad y misericordia. Permítenos morar en tu presencia todos los días. En ti encontramos seguridad y descanso. La promesa de Dios es que su bondad y misericordia nos seguirán siempre. En su casa, encontramos refugio y vida abundante.
Te damos la gracias señor por todo por infinitas bendiciones y por tu misericordia en mi vida y toda mi familia