Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios. (1 Corintios 10:31)
Dios mío, recuérdame que también puedo honrarte en las tareas comunes. Ayúdame a trabajar con responsabilidad, cuidar lo que uso y tratar bien a las personas aunque nadie me esté observando. Que mi fe no se limite a momentos especiales, sino que alcance la manera en que cocino, limpio, estudio, descanso y cumplo mi palabra. Líbrame de hacer las cosas solo para recibir aprobación. Quiero que mis decisiones sencillas reflejen gratitud y obediencia, y que cada actividad de hoy tenga un propósito limpio delante de Ti.