echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. (1 Pedro 5:7)
Señor, hoy traigo a ti lo que me preocupa: los pagos pendientes, la salud de quienes amo y las respuestas que todavía no llegan. No quiero esconder estas cargas ni dejar que ocupen cada pensamiento. Ayúdame a distinguir lo que puedo atender ahora de lo que debo esperar, y a pedir apoyo si lo necesito. Mientras hago mi parte, recuérdame que puedo hablar contigo con franqueza. Cuida mi mente cuando vuelva a imaginar problemas que aún no han ocurrido.