Fe Diaria: Perdona mi orgullo

Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo. (Filipenses 2:3)

Padre, reconozco que mi orgullo me ha alejado de Ti y de quienes me rodean. He buscado mi propia gloria, mi reconocimiento, mi validación, olvidando que todo lo que tengo viene de Ti. Quebranta mi corazón endurecido y enséñame la verdadera humildad que Cristo demostró. Ayúdame a servir a otros sin esperar nada a cambio, a valorar sus necesidades por encima de mis deseos, y a caminar en mansedumbre delante de Ti.

Deja un comentario