Pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán. (Isaías 40:31)
Padre, mi esperanza se ha debilitado ante las dificultades que enfrento día a día. He puesto mi confianza en mis propias capacidades y me he desgastado intentando resolver todo por mi cuenta. Enséñame a esperar en Ti, a descansar en Tu fortaleza cuando la mía se agota. Restaura mi esperanza, renueva mi energía espiritual y ayúdame a confiar en que Tus tiempos son perfectos, aunque no los comprenda ahora.